El saldo congelado es un monto dentro de una cuenta o deuda que ha sido retenido temporalmente, lo que significa que no puede ser utilizado ni modificado por el titular durante un periodo determinado. En el contexto financiero y de crédito, este saldo representa una parte de la deuda que no genera intereses ni pagos adicionales, funcionando como una medida de alivio temporal para el deudor.
Saldo Congelado en Créditos Hipotecarios
En algunos esquemas de financiamiento, como los créditos hipotecarios, el saldo congelado se refiere a un periodo en el que el crédito no genera intereses, permitiendo que el saldo adeudado permanezca fijo durante un tiempo establecido. Esta estrategia puede aplicarse en situaciones específicas, como:
- Programas de apoyo financiero para trabajadores en dificultades económicas.
- Reestructuraciones de deuda para evitar el incremento de intereses y cargos adicionales.
- Medidas de alivio ante crisis económicas o emergencias personales.
Ejemplo de Aplicación en el Infonavit
Si un trabajador enfrenta problemas financieros y su crédito califica para una prórroga parcial, es posible que durante tres meses su crédito mantenga un saldo congelado, es decir, que no se generen intereses adicionales sobre la deuda mientras se estabiliza su situación económica.
- Evita el aumento de la deuda al detener temporalmente la generación de intereses.
- Brinda un respiro financiero a los trabajadores que atraviesan dificultades económicas.
- Permite reorganizar las finanzas antes de retomar los pagos regulares.